¡Navidad, época de agradecimiento y conexión!

Cuando llegamos a esta época del año pareciera que, como por arte de magia, nuestros sentidos se agudizan, se hacen más receptivos y perciben todos aquellos detalles que surgen a nuestro alrededor y se hace más fuerte la conexión con nuestra fuente de vida, el corazón. Nos invade ese sentimiento que no sabemos explicar pero qué está allí siempre presente, iluminando nuestro rostro y que nos permite ver y sentir la luz que florece del rostro de los demás.

De lo que si estamos seguras en Cilantro pero no tanto, es que la mejor forma de dar y recibir es a través del AGRADECIMIENTO. Esta navidad y fin de año, nos conectamos con un profundo agradecimiento a Dios, a la vida y a todos los seres maravillosos que han estado a nuestro lado, de una u otra forma. Es por ello que agradecemos todo lo que hemos recibido a lo largo de este extraordinario 2019.

En esta ocasión estamos profundamente agradecidas con nuestros nuevos amigos del Vivero el Horticulor, por abrirnos sus puertas y corazones a la mágica y acogedora “Casita de las Hortalizas”. Nos invitaron a participar en los talleres que acostumbran a brindar los sábados y nosotras quisimos retribuirles con parte de lo que hemos aprendido en estos casi siete años a través de nuestro amado blog.

Creamos un taller especial enfocado en la conexión que hemos experimentado a través de nuestros cinco sentidos con las hierbas y especias aromáticas. Por medio de degustaciones sencillas de algunas de las hadas de la cocina, llevamos a todos los participantes a que vivieran una experiencia sensorial, sembrando en ellos semillas que estamos seguras los llevaron a tener una visión diferente de las especias. Las cuales irán cosechando a medida que experimenten con ellas.

Para cocinar con hierbas y especias no hace falta ser un experto.
Solo recuerda conectarte siempre con tus cinco sentidos
y ponerle todo tu corazón a lo que hagas

Además, vimos que existe algo que va más allá de nuestros sentidos y que nos lleva a conectarnos con nuestros seres queridos, familiares y allegados. Descubrimos que el sabor nos vincula con nuestros afectos, emociones y recuerdos y que allí el corazón es el principal motor que mueve todo y que cuando nos conectamos con el corazón todo fluye. Y así transcurrieron casi dos horas de taller, entre risas, abrazos, lágrimas, aromas y sabores…

Hablemos desde el corazón a través de las especias.
Conectemos a los corazones por medio de las especias,
porque ellas guardan emociones concentradas en sus esencias

Quedamos encantadas con la receptividad de todos los participantes, de su avidez de conocimiento, su curiosidad y entusiasmo por entrar en este suculento universo de las especias. ¡A todos ustedes Gracias! Quedaremos siempre atentas a compartir con ustedes cuantas veces lo deseen y a responder todas sus inquietudes en este espacio y en los que surjan en un futuro.

Este fue el primero de muchos otros encuentros que compartiremos con todos ustedes el año que viene. En el 2020 les traeremos muchas sorpresas, porque también queremos que participen nuestros seguidores que viven en otras latitudes del mundo…Así que estén atentos a nuestros anuncios, tanto aquí como en instagram (@cilantroperonotanto)

 ¡Rocío y Rafael nos sorprendieron con estas joyas hechas plantas, especias y esencias de vida! ¡Qué felicidad tan grande!

Les deseamos que este nuevo año se caracterice por una siembra de ilusiones y sueños y una cosecha de esperanza y nuevos proyectos para todos y que todo lo que hagamos sea con amor y muchas sabor!

¡FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑ0 2020! Les extendemos la invitación a visitar la Casita de las Hortalizas en Sartenejas, dentro de la Universidad Simón Bolívar, en Venezuela. Allí quedará maravillados con todo lo que producen, en especial el Ají dulce, que es exquisito y único en esencia. Contacten a nuestros amigos Rocío, Rafael y Leonardo por su cuenta en Facebook o instagram (@viveroelhorticultor), además si desean dictar talleres en ese bello espacio. Estamos seguras que los atenderán con mucho cariño.

¡A pesar de la oscuridad, en nuestro sexto aniversario prendemos una vela para celebrarlo!

¡Cumplimos 6 años de vida como Cilantro pero no tanto! Que emoción tan grande y que orgullo para nosotras el haber recorrido cada uno de estos años junto a todos ustedes de la mano y de haber llegado con todos nuestros sentidos bien puestos a este punto de nuestra historia.

Como se podrán imaginar, no podiamos dejar pasar este bello y tan anhelado aniversario por debajo de la mesa y menos aún sin prender y soplar nuestra acostumbrada velita. ¡Ah y por supuesto sin degustar una exquisita torta!

Lastimosamente en nuestro país, nuestra amada Venezuela, estamos pasando por una situación muy delicada que nos ha bañado el corazón de aromas intensos, picosos y de sabores muy amargos. Lo cual nos ha robado por momentos el aliento para poder escribirles con toda la pasión y alegría que nos caracteriza.

Hoy les volvemos hablar desde el corazón, quizás desde un lado menos luminoso del mismo, para ser sinceras ¡Pero eso sí!, les podemos asegurar que no perderemos la esperanza, el brillo de nuestros ojos y todo nuestro amor por las consentidas de la cocina, las hierbas y especias aromáticas.

Comenzamos el 2019 con mucho entusiasmo y ganas de darles todo lo mejor de nosotras. Pues eso no ha cambiado y no cambiará, somos conscientes de que estamos pasando por una etapa crítica de la cual nos sobrepondremos con el corazón más fortalecido que nunca!!! Preferimos verlo como un momento para recargar nuestras energías y seguir adelante.

Este rico “bizcocho casero con café y especias” es una receta deliciosa de la bloguera venezolana Angélica Berríos, de Bizcochos y sancochos. Les cuento que queda super suave y es perfecto con un cafecito recién colado, así que corran a revisar su blog que tiene un contenido maravilloso.

Esperamos que nos comprendan, que nos sigan acompañando por muchos años más y por supuesto que se unan a celebrar con nosotras estos 6 años de puro amor y pasión por los aromas y sabores que nos regalan todos los días las especias en nuestras mesas, nuestros hogares y en nuestros corazones.

FELIZ CUMPLEAÑOS CILANTRO PERO NO TANTO!

NUNCA PODRÁN APAGAR LA LUZ QUE VIVE EN LOS VENEZOLANOS…🖤

Los aromas y las esencias forman parte de nuestro pasado, presente y futuro

Desde que nacemos millones de partículas de aromas fluyen a nuestro alrededor, bañan todo nuestro ambiente y arropan nuestro ser. Aun cuando puedan ser imperceptibles, están siendo captados por nuestros sentidos y de una u otra forma se van fijando en nuestra memoria con cada acción y con cada momento en el que participamos, seamos conscientes o no de ello. Lo más impresionante es que cada uno de esos instantes van cargados con alguna emoción que luego en el presente y muy probable en el futuro se expresará llevándonos al pasado de un solo golpe, manifestándose en una sonrisa, un profundo suspiro o por algunas lágrimas corriendo por nuestro rostro.

La época de Navidad y Fin de año reúne muchos de esos momentos cargados de emociones, en los que mágicamente son evocados incontables instantes en los que los aromas y las esencias eran los protagonistas. Tanto Luisa como yo (Adriana), dos amantes de las hierbas y las especias, tenemos muy presente lo que han significado las esencias que estas hadas de la cocina han dejando con su rastro por nuestras vidas y en este fin de año les compartiremos un poco de nuestras vivencias.

Adriana

Para mi esta Navidad ha sido muy emotiva, y sin haberlo planificado todo mi ser y mi sentir se movió alrededor de la hallaca y de todo lo que ello puede implicar…Cualquier venezolano en cualquier rincón del mundo podrá compartir conmigo ese sentimiento, porque la hallaca va mucho más allá de la preparación de un platillo en particular.

Una vez que tenía todos los ingredientes frente a mi, la sensación que experimente fue como si entrara en una dimensión desconocida, caí en cuenta de que estaba en mi la gran responsabilidad de tratar de conjugar todo aquello, las carne de res, de cerdo, el pollo, los aliños, las hierbas, las especias y transformarlo en “La hallaca que preparaba mamá”. Sobre todo el hecho de replicar la “sazón de mi madre en el guiso”, que para mi es lo más delicado, es la esencia de los aromas que invaden nuestros hogares y los sabores que llegan a nuestro corazón… Esta es la tercera vez que hago hallacas en mi vida, fuera de mi hogar materno, y fue la primera vez en la que tuve que acudir netamente a mis recuerdos de infancia, a los olores de mi hogar, a las palabras de mi madre que guardo en el corazón. Tuve que cerrar los ojos y saborear con el alma el guiso de dioses que nos mantendrá unidos como familia de por vida.  Me acompañó en la cocina la memoria de mi madre que guardo en todo mi ser, aunque ella actualmente no esté plenamente consciente del mundo que la rodea…Todo eso y mucho más es lo que pueden significar hacer una hallaca para un venezolano y para mi Adriana García estas serán las “las hallacas del recuerdo”, hallacas hechas desde el corazón para despertar por instantes la memoria de mi madre en todos los miembros de nuestra familia…

Luisa

Este año estoy estrenando casa! hice la mudanza en medio del invierno y con mil compromisos y responsabilidades que hicieron, que el 24 de Diciembre llegara, sin haber podido cocinar los platos típicos que mi familia añora y espera por meses.

Sin embargo, para ese día tan especial de la noche buena, me metí en mi nueva cocina (qué emoción tener un lugar más amplio y con una gran ventana) desde la mañana, conjuré a mi mamá para que me acompañara y traté de replicar esos sabores y recetas que atesoro con mucho celo por donde quiera que voy.

Les cuento que preparé Pan de jamón, Pernil (receta de Armando Scannone), Ensalada de Gallina y Torta Negra. Esta última es parte de casi todos mis diciembre y es tan delicada y perfecta, no es empalagosa, no lleva demasiadas frutas, es aromática y elegante, que es mi madre en una receta. Así y de mil maneras, ella nos acompaña y yo me desayuno el 25 de Diciembre con la torta de mi infancia, a miles de Kms de mi casa paterna, con nieve y a -10 grados centígrados.

PD: quiero agradecer especialmente a Maru Aveledo, quién hizo posible el milagro navideño de regalarles a mi padre y mi suegro unos deliciosos panes de jamón y una rosca de ponche crema, naranja y almendras, que hicieron más corta la distancia que nos separa. Maru, eres lo máximo y se las recomiendo con los ojos cerrados.

Feliz 2019 para todos nuestros lectores y amigos!!! Salud y Amor en cantidades industriales y a llenar nuestra vida de aromas y especias…

 

Cilantro pero no tanto entró en el vórtice de la Neurogastronomia

Recientemente en Caracas, un grupo maravilloso de personas tuvimos la dicha de cursar el Diplomado de neurogastronomia aplicada y en él fuimos tocados por la varita mágica del Mago Merlín (Merlín Gessen), por la dulzura, el apoyo y la constancia de Marcus Gessen, la sabiduría y enseñanzas del sifu Pablo Medina García y por el estupendo y arduo trabajo de un equipo de grandes magos que hicieron que ese viaje de conexión con nuestros sentidos valiera la pena.

Durante todo ese recorrido fui (Adriana) “consciente de lo inconsciente”, vi mucho más allá de lo que hasta ahora pensaba que era evidente y lo que no…entre las millones de cosas que aprendí, me di cuenta que las hierbas y las especias han sido siempre esas hadas que hacen posible que un pequeño bocado sea la gloria o sea una tortura para nuestros sentidos, para nuestra alma. Ellas han formado parte de nuestras vidas desde mucho antes de nacer y han sido las responsables de los más bellos y memorables recuerdos de nuestra infancia, de nuestros amores, de nuestros caminos recorridos, de nuestras alegrías y desilusiones, de esos suspiros que nos acercaban a aquellos que teníamos a nuestro alrededor y de todos aquellos recuerdos que quedaron grabados en nuestros cerebros. ¿Sabían que dichos recuerdos podríamos volver a vivirlos y sentirlos cuando entremos de nuevo en contacto con alguna de ellas? Es aquí en dónde puede ocurrir la magia, cuando se lleva a cabo una conexión con nuestros sentidos, nuestros recuerdos y nuestras emociones.

¿Solo imagínense por un momento que abren un frasco de canela y comienzan a percibir su cálido, dulce e intenso aroma? ¿Qué recuerdos vienen a su mente?

¿Qué pasaría si de pronto, en pleno agosto, entran a la casa de un amigo y mientras están escuchando en el fondo unos villancicos, les ofrecen un vaso de ponche crema con hielo y de pronto les llega desde la cocina una cálida mezcla de aromas de guayabita, clavo de olor, canela y nuez moscada? ¿A cuál festividad del año viajaron? ¿A cuál momento de su vida se acaban de transportar?

De todo eso y mucho más se trata la neurogastronomia. Quizás existan un sinfín de definiciones pero podríamos resumirlos en ¡vivir una experiencia! Y por supuesto, las hierbas y las especias han sido y serán siempre nuestras exquisitas cómplices en dichas vivencias.

Como requisito final para culminar el diplomado debíamos presentar un proyecto en donde aplicaríamos la neurogastronomia, y como ya se habrán imaginado Cilantro pero no tanto debía estar presente. Se me ocurrió hacer una degustación íntima con un grupo bellísimo y variado de personas, a las cuales les haríamos un recorrido por diferentes platillos que estaban ligados de una u otra forma con nuestras raíces y nuestros afectos. Para nuestra alegría las especias fueron las primeras en hacerse notar y en ser unas de las protagonistas de la velada. Quisimos que cada uno de los comensales se conectara con algunas de las hierbas y especias que formaban parte de los platillos que posteriormente iban a degustar. Me sorprendió gratamente percibir ciertas emociones en sus rostros, transmitían asombro, curiosidad, alegría y gusto por verlas, olerlas y probarlas. Incluso por descubrir especias que nunca habían visto y probado en sus vidas. ¡Es que me hubiese gustado que vieran el brillo que tenían en sus ojos!

Justo a partir del momento en el que contactaron con las especias comenzaron a ser conscientes de que se les había abierto un portal a este fascinante mundo, por lo tanto su percepción de lo que probarían en cada uno de los platillos ya sería diferente. Y eso era apenas el comienzo de todo el estupendo viaje que les teníamos preparado.

Por supuesto, este viaje estuvo indudablemente acompañado de muchas emociones, nervios, curiosidad, alegría, nostalgia, amor, cercanía, placer, gratitud, solidaridad, amistad, inspiración, apertura, calor humano y lo más grande de todo fue que coincidíamos en el amor por nuestras raíces, por nuestros afectos, por Venezuela…

Esa preciosa, cálida, exquisita y muy sentida tarde pasó de ser un “proyecto de neurogastronomia” a ser una de las experiencias emotivas y gastronómicas más bellas de mi vida, y fíjense que ahora me incluyo en el cuento. Junto a mis cómplices Miguel Quijada y Marielly Herrera, habíamos preparado un pequeño y sencillo evento para unos amigos y terminamos inmersos en ese mar de emociones. Quisimos dar un regalo y terminamos siendo los agasajados.

Este será apenas el inicio de un camino lleno de sorpresas. Ya Cilantro pero no tanto entró en este vórtice de la neurogastronomia, así que prepárense para lo que vendrá.

Las fotos de este post son cortesía de: Marjorie Sayegh, Miguel Quijada y Adriana García.