¡Cumplimos 9 años en Cilantro pero no tanto!  

¡Guau se dice rápido! pero han sido 9 años sintiendo la pasión y el amor por degustar cada día a nuestras consentidas de la cocina y por supuesto, dejándonos fascinar y sorprender con sus encantos.  

¿A que no saben qué pasó este año? ¡Sorpresa! la vida nos brindó la gran bendición a Luisa y a mí, de compartir juntas en Venezuela ¡Siiiiii! Vernos de nuevo, abrazarnos, conversar, conversar y conversar ¡Ja Ja Ja!   Y por supuesto, tuvimos la dicha de compartir comidas ricas y exquisitas, en donde las especias estuvieron siempre presentes acompañándonos.

Una aromática y cálida taza de café, un sublime tiramisú bañado e impregnado de canela, un postre con túpiro (fruto del Amazonas venezolano) y hormiga limonera, que estaba del más allá. Ah y los tequeños con miel de papelón no podían faltar.  

Claro Luisa no podía dejar de consentirme y me trajo dos de los lápices de hierbas y especias de «Food Crayon», uno de mandarina y el otro de aceto balsámico. Los cuales todavía no he usado porque no quiero que se me acaben, ¡Ja Ja Ja! Pero bueno pronto les comenzaré a dar un uso especial y les contaremos.  

En verdad que fue muy emocionante compartir de nuevo, sintiendo que los años no han pasado y que nuestra amistad nos lleva a seguir sintiéndonos familia de alma y corazón. Si les soy sincera, agradezco siempre a que se nos ocurrió crear este blog y compartir con todos ustedes nuestra pasión por la cocina, porque así hemos permanecido unidas con un lazo cada vez más fuerte de amistad por todos estos años.

2022 2014

Me gustaría (es Luisa) agregar que para mí fue una experiencia única y emocionante el volver, después de 8 años, a mi país y a mi ciudad, Caracas.

Este regreso me permitió confirmar que soy y me siento venezolana, en donde quiera que esté. Que mi paladar se reconforta y siente un placer infinito con cada sabor y condimento degustado en esta tierra generosa y que reproducir este sabor a hogar, a casa, es una misión que me propongo cada vez que preparo alguno de los platos favoritos de nuestra familia o enseñados por mi madre.

Reencontrar a Adriana y a toda mi tribu, a mi gente, me llenó de una energía mágica, que me impulsa a seguir divulgando nuestras maravillosas hierbas y especias y en cierta forma, a seguir transitando este camino inexplorado de la vida.

¡Simplemente, Gracias!